En casa se plantea esta situación: mi hijo de 22 años, de profesión músico, vive todavía en casa. Su novia se ha instalado con él en su cuarto y a terceros dice que "vive en nuestra casa". Eso nunca ha sido blanqueado con nosotros. Es una situación de hecho.
No es por ponerme en moralista, anticuada o lo que sea que se pueda decir. Esta situación es anómala porque acá la casa la llevamos entre mi marido y yo. Compramos la comida, mantenemos la limpieza, reparamos lo que se rompe, cambiamos las bombitas, los cueritos, llamamos al plomero, al vidriero, etc. etc. Pero mi hijo se toma la libertad, con el argumento de no molestarnos, de decidir que ellos cenan en casa con un amigo que cocina comida comprada por ellos en mi cocina a la misma hora que yo preparo la cena "colectiva?".
Es una situación rara. Nosotros somos demasiado permisivos. Ya nos pasó esto con otro hijo aunque en ese caso la chica nos resultaba antipática. Mi marido dice que esto pasará. Que nuestro hijo es como un adolescente de otros tiempos. Que es como si tuviera 17 años.
Ante mi total desconcierto y mi desconocimiento, esta vez confío en el criterio de mi marido para analizar lo que pasa y dejar pasar. El tiempo dirá.
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